Madrid · Barcelona · Bilbao · Valencia · A Coruña · Málaga · Sevilla · Zaragoza · Alicante · Santander · Pamplona
Madrid · Barcelona · Bilbao · Valencia · A Coruña · Málaga · Sevilla · Zaragoza · Alicante · Santander · Pamplona

Por qué los yihadistas y neonazis han puesto precio a la cabeza de este periodista

Home > Actualidad > Por qué los yihadistas y neonazis han puesto precio a la cabeza de este periodista
Comparte:

Está considerado el mejor periodista infiltrado de España. Por eso, mafias, neonazis y yihadistas han puesto precio a su cabeza. En su último libro, ‘Los hombres que susurran a las máquinas’, se adentra en el mundo hacker para conocer qué hay de verdad y mentira…​

Antonio Salas, el periodista sin rostro que se hizo pasar por terrorista.
Tras escribir ‘Los hombres que susurraban a las máquinas’, ¿qué es para ti un hacker?

Un científico, un explorador, un aventurero tecnológico. Un hombre, o una mujer, que susurra a las máquinas. Creo que lo que tienen en común los mejores hackers que he conocido es su inagotable curiosidad, y su generosidad para compartir sus descubrimientos.
¿Tienen nivel los hackers españoles?

Los hackers españoles que he conocido me parecen auténticos genios. Sabios iniciados en artes mágicas, como la escritura de código, el hacking wifi o la ingeniería inversa… Muchos están contratados por grandes gigantes de Internet como Google, Facebook, Yahoo, Apple… Y eso es un hecho objetivo.

Si los proveedores de servicios se están llevando nuestros mejores cerebros, es porque el nivel del hacking español está a la altura, o por encima, de la media internacional. Lo triste es que el Gobierno y las empresas españolas no se den cuenta.
¿Qué has aprendido con este libro?
Miles de cosas. Es aterrador lo inconscientes e irresponsables que somos los usuarios a la hora de manejar nuestra vida digital. Ahora veo la red de una forma diferente y lamento no haber tenido estos conocimientos hace años. Me habrían ahorrado muchísimo tiempo y dinero en trabajos anteriores.

Sin embargo, nunca había sentido tanto la censura. La nueva ‘Ley Mordaza’ afecta más que nada a los libros de periodismo de investigación. Cada vez nos ponen más difícil denunciar a los criminales. La pelea con el gabinete jurídico de la editorial Planeta, para conseguir publicar lo que quería se ha librado párrafo a párrafo.


¿Cuál ha sido la principal diferencia con tus investigaciones anteriores?

Que en todas las anteriores convivía con delincuentes. Y en esta ocasión, aunque hasta la RAE haya cometido el error de identificar a los hackers con los piratas informáticos, el 90% de los que he conocido eran whitehats o hacktivistas. Y aunque muchos colegas los consideren delincuentes, creo que los hacktivistas son todo menos eso. Considerar al hacktivismo sinónimo de crimen, es fruto de la ignorancia, los prejuicios o el miedo.
¿Te has llegado a jugar la vida?

Creí que sí… Una de las tramas que se desarrolla en ‘Los hombres que susurran a las máquinas’ es la de MarkoSS88. Un conocido cibernazi, muy activo en la red, que se presentaba como miembro de Ultrassur, autor de un libro sobre filosofía nacionalsocialista, y con una condena por haber asesinado a un latinking en 2012.

MarkoSS88, que llevaba mucho tiempo acosándome en Internet, me confesó que el 5 de marzo de 2014 había intentado asesinarme durante unas conferencias en la Universidad Rey Juan Carlos. Lo curioso es que comencé a investigar quién era con herramientas de hacking que iba descubriendo y resultó ser un ejecutivo informático de una de las mayores empresas del país. Un ladrón de vidas. Es una historia alucinante. Sobre él no me quedó nada por investigar.
Lo más raro que te ha pasado…

Muchas cosas. Cuando desenmascaras a ciberdelincuentes como MarkoSS88 o Roi es inevitable que tomen represarías. A las pocas horas de decirle a MarkoSS que ya había descubierto su identidad, mi página web desapareció de la red, igual que mi Facebook y todos los mails que me había enviado fueron borrados de la bandeja de mi correo… Afortunadamente conservaba copia impresa, así que no le valió de nada. Pero prefiero que me hackeen la web a que me peguen un tiro.


¿Cuál crees que es el principal riesgo que corremos en Internet?

Nuestra ignorancia. Sobre todo la de los inmigrantes digitales, como mi madre, que es un personaje del libro. Ella, como tantas personas de su edad, llegan ahora a las redes sociales, al Whatsapp, con la misma inconsciencia con la que algunos cruzábamos la calle sin mirar, o hablábamos con extraños.

Somos nosotros los que debemos velar por su seguridad en la red. Pero también por la de nuestros hijos. Descubrir cómo funciona el cibermundo me causó terror. Pero tras el miedo inicial descubrí que podemos hacer muchas cosas para protegernos.
¿Cuándo se concienciará la gente?

Cuando nos roben las claves del banco. Cuando nos dupliquen el perfil social y abran con él una cuenta en un casino digital para blanquear dinero negro. Cuando nos pirateen la wifi para distribuir pedofilia o propaganda del Daesh. Cuando nos troyanicen el ordenador para usarlo para ciberataques… En definitiva, cuando nos den un susto.
“Cuando algo es gratis en la red, el producto eres tú”. ¿Puedes explicarle esta frase a los lectores?

Nos hemos acostumbrado a descargarnos cientos de ‘apps’ en el móvil; a bajarnos libros, música y películas de páginas pirata; a construir nuestra forma de percibir las noticias en base a los muros de nuestros contactos… nos hemos acomodado a lo gratis.

Pensamos que en algún sótano de Rusia, China o Ucrania un grupo de generosos y altruistas hackers se dedican a duplicar películas y discos o a scannear libros, pagando la luz, la conexión a Internet y los equipos, sólo para que podamos disfrutar gratis de nuestro ocio. Y eso es una estupidez. El problema no es sólo que la mayoría de esos contenidos ‘gratis’ vengan con virus que les darán el control de tus equipos, sino que tipos como Dotcom se han hecho millonarios gracias a piratear nuestro trabajo. Nadie trabaja gratis.


¿Por qué debemos tapar la cámara del ordenador?

Porque antes los hackers eran tipos con grandes conocimientos informáticos, y los únicos capaces de vulnerar los sistemas para, por ejemplo, activar la webcam de nuestro ordenador o de nuestro teléfono, y grabarnos sin que fuésemos conscientes.

Pero ahora cualquier chaval de 14 o 15 años puede encontrar herramientas y tutoriales en Youtube que te enseñan a hacerlo. Un sencillo esparadrapo tapando la cámara, es la forma más rápida, cómoda y económica de evitar que alguien pueda estar grabándote en la intimidad de tu cuarto, o cuando estas consultando tus Whatsapp.

¿Qué consejos le darías a la gente para que no sea víctima de un ataque?

Los que saben repiten una frase que lo resume perfectamente: “Tu mejor antivirus eres tú… pero tu mayor vulnerabilidad también”. Si aprendemos a utilizar la red con un poco de sentido común, pensando un segundo antes de clickar en el primer enlace que nos encontramos, nos ahorraríamos muchísimos disgustos imnecesarios. Es como conducir: si sacas el coche del garaje en plena noche, con lluvia, los neumáticos desgastados, un faro roto, y sin ponerte el cinturón… no tardarás en darte un golpe.
¿Y a los padres con hijos?

De pequeño mi madre me enseñaba que había barrios peligrosos en los que era mejor no entrar y que tenía que mirar a derecha e izquierda antes de cruzar la calle… Pero hoy no sabría explicarme que hay páginas que es mejor no visitar, que no debo aceptar cualquier petición de amistad en Facebook, o que debo echar un vistazo a la URL del navegador antes de consultar mi cuenta bancaria.

Ahora los principales peligros para nuestros hijos llegan en formato digital. Existen millones de pedófilos desarrollando estrategias para abordar a los niños en los foros de los videojuegos, o para robar sus fotos en las redes sociales. Los padres deben empezar a prestar más atención a lo que hacen sus hijos en la red. Es alarmante.

¿Tu consejos para vivir ciberseguro?

Ante todo el sentido común. A partir de ahí he aprendido mucho de los mejores hackers: desde técnicas para establecer contraseñas robustas, al cifrado PGP o servicios como Protón Mail, pasando por limitar tus perfiles sociales a tus amigos, limpiar y proteger el navegador que utilices -Chrome, Mozilla, Explorer, Firefox, Safari, etc- o cambiar las claves de tu red wifi para que no te la ‘gorronee’, o algo peor, el vecino. Hay muchas cosas, muy simples y sencillas que se pueden hacer y es urgente que aprendamos a utilizarlas.


¿Qué piensas de los hacktivistas?

Tras conocer a muchos de ellos, creo que sus intenciones son inmejorables. Realmente creen que los cambios sociales sólo se lograrán a través de la tecnología, y ponen en ello su empeño.

Sin embargo la capacidad para alterar los sistemas, y para explotar las vulnerabilidades informáticas les da un gran poder. Y un gran poder implica una gran responsabilidad. Por desgracia, en algunos casos, corrientes como Anonymous actúan motivados por un impulso emocional, como en su guerra contra el Daesh, sin medir las consecuencias. Y en áreas como el espionaje o el ciberterrorismo, antes de mover un peón, o enrocar al rey, es prudente medir las implicaciones de cada movimiento sobre el tablero, porque la partida es larga y compleja.
Snowden, Assange… ¿son héroes o villanos?

Creo que ambas cosas son compatibles. Si la seguridad nacional que se pone en riesgo es la dictadura de un villano, me parece estupendo, pero ¿quién decide qué líder es un héroe y cuál un villano? Snowden y Assange tienen perfiles muy diferentes.

Snowden era un agente de inteligencia, y Assange un veterano hacktivista. Creo que lo único que tienen en común es que ambos han pagado un precio muy alto por enfrentarse al poder, pero creo que sus motivaciones son diferentes. Entiendo que para muchos usuarios son héroes que han dejado ‘con el culo al aire’ a quienes nos controlan, y lo comparto. Pero también es cierto que la revelación de las identidades de agentes sobre el terreno probablemente ha costado vidas, diga lo que diga Wikileaks. Y las costará en el futuro. En una partida de ajedrez tan compleja como la geopolítica, cada movimiento implica consecuencias. Por eso es peligroso mover las fichas con prisa.
Qué desconocemos que no contaron…

Todo. Necesitaríamos un Snowden cada mes para estar al día de las nuevas técnicas de control de la información que se implementan a diario. Nos queda por conocer todos los nombres de la lista Falciani y las identidades de todos los políticos, policías y empresarios corruptos. Las motivaciones de todas las conspiraciones económico-políticas que están dibujando el nuevo mapa del mundo y cómo nos afectan en nuestra vida diara. El affaire Panamá sólo es la punta del iceberg. Wikileaks y todos los hacktivistas tienen mucho trabajo por delante. Otra cosa es que la revelación de esa información cambie algo.


¿Usas la Deep Web? ¿Por qué?

Todos los días. Como un anonimizador más en las “capas de cebolla” de mi seguridad. Ninguna medida por si sola te garantiza navegar seguro, pero cuantas más utilices, mayor es la seguridad.

Además, en la Deep Web puedes encontrar información que es más difícil de localizar en la red “normal”. Y debido a las características del formato periodístico que yo ejerzo, si necesitas contactar con un grupo disidente o con un cartel de narcotráfico, comprar un fusil de asalto o detonadores para explosivos, es más fácil encontrarlos y comprarlos en la Deep Web. Da miedo lo que he podido comprar por Internet de forma anónima.

¿Cuenta la Guardia Civil y la Polícia con suficientes recursos?

Ni de lejos. En el formato del periodismo encubierto tienes la oportunidad de convivir con organizaciones terroristas, narcotraficantes y otros aspectos del crimen organizado, y los recursos económicos de estos últimos son ilimitados. Pero eso no es lo más importante.

Los Cuerpos de Seguridad tienen que respetar las reglas de juego. Necesitan seguir unos pasos antes de poder vulnerar un sistema, acceder a un correo, interceptar una conversación, etc., o de lo contrario hasta un abogado novato derrumbará sus argumentos en el juicio. Pero los ciberdelincuentes no están limitados por ninguna regla, y en ese sentido juegan con ventaja.

¿Crees que algún día sufriremos un Pearl Harbour cibernético?

Cuando echas un vistazo a páginas como http://map.norsecorp.com/, para ver los ciberataques que se están produciendo ahora mismo en tiempo real, te da la sensación de que esos Pearl Harbour se están produciendo cada día.

Otra cosa es que nos enteremos. De la misma forma en que los bancos nos ocultan los millones de euros que les están robando los cibercriminales, porque eso provocaría una estampada de sus clientes, nos ocultan cada ataque a una estructura crítica, y cada ciberatentado terrorista que sufrimos a diario. Y es lógico. Así que lo normal es que no tengamos ni idea de lo que está pasando realmente a nuestro alrededor, y nos limitemos disfrutar del “pan y circo”.

¿Está España en ciberpeligro?

Obviamente. Cuando el Ejército del Aire se gasta entre 60 y 80 millones de euros en cada Eurofighter Typhoon, es porque considera que debe actualizar sus sistemas defensivos ante lasnuevas amenazas de nuestro espacio aéreo.

Y lo mismo ocurre con la Armada o el Ejército de Tierra, porque las amenazas evolucionan a la par que la tecnología. Pero ahora la principal amenaza es precisamente la tecnología. Y los recursos del Mando Conjunto de Ciber Defensa de España están muy lejos de los recursos que tienen dichas amenazas. Igual que invertimos millones en los aviones más sofisticados tendremos que hacerlo en proteger nuestras redes. O atenernos a las consecuencias.

¿Cómo ves el trabajo y conocimiento de las empresas españolas?

Mi percepción durante estos dos años es que es uno de los pocos sectores económicos a los queno golpeó la crisis. La ciberindustria española es un mercado en alza, y tengo buenos amigos cuyas empresas no han dejado de crecer exponencialmente, ampliándose a otros continentes.

No soy economista, y no puedo dar consejos en ese campo, pero estoy seguro de que el futuro es muy esperanzador para las empresas españolas del sector. Y si a ellos le va bien, a todos nos irá un poco mejor.

¿Qué le pides al próximo gobierno?

Que reaccione. El futuro es digital. De hecho, el presente ya lo es. Defensa, Industria, Educación, Sanidad… necesitan ponerse al día. Es inconcebible que no exista ya una asignatura obligatoria que enseñe a los niños a navegar seguros, y que tengan que ser voluntarios como Angelucho y X1Red+Segura, entre otros, quienes inviertan su tiempo y su dinero en enseñar a padres y niños a proteger sus vidas digitales.

Es absurdo que a estas alturas la competencia entre Policía Nacional, Guardia Civil o Mossos d´Escuadra haga que no compartan sus bases de datos o sus herramientas. Queda mucho por hacer. Antes, el poder sobre nuestras vidas estaba en manos de gobiernos, o de la banca. Hoy está en manos de los proveedores de Internet.

Fuente:http://test.onemagazine.es/one-hacker-consejos-entrevista-antonio-salas

Deja un comentario

Líderes en el Sector

Archivos

Síguenos en Redes Sociales

Testimoniales

Al continuar utilizando nuestro sitio web, usted acepta el uso de cookies. Más información

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra POLÍTICA DE COOKIES, pinche el enlace para mayor información. Además puede consultar nuestro AVISO LEGAL y nuestra página de POLÍTICA DE PRIVACIDAD

Cerrar